El caballo en la historia - pág.3

El caballo en la historia - pág.3 Top Argentino

Hípica Argentina

--20191010 118 Visitas

La domesticación del caballo, considerada por Buffon como la más noble conquista del hombre, se remonta a los albores de la civilización...
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El caballo en la historia.

Durante la Alta Edad Media el caballo, fue un elemento fundamental en la vida de los pueblos y dentro de cada región y de acuerdo a las necesidades, fueron creándose paulatinamente las diversas razas de caballos por cruzamiento y selección, siendo de todos los grupos étnicos, los árabes quienes más perfeccionaron las mismas.

Este pueblo miraba a los caballos como seres dotados de sentimientos nobles y generosos y con una inteligencia superior a todos los demás animales, creyéndoles el más inminente ser después del hombre y su propio dogma religioso les dio un buen lugar a fin de que todos los fieles muzlimes, los criasen con predilección y cuidasen con esmero. Pretendían que la raza de caballos por ellos criados se originaba a partir de Masour, caballo del célebre Okrar, jefe de la tribu de los Beni-Vedeida, no faltando muchos autores que aseguraban que provenían de las cinco yeguas de Mahoma. Badha, Wadea, Noame, Sadke y Therma, que le ayudaron en su huida. Para dar estimación Mahoma entre sus creyentes, al caballo, dice que Alá llamó al viento del mediodía y le dijo: «Quiero sacar de tu vientre un nuevo ser; preséntate a mí despojado de tu fluido". Luego que fue obedecido, tomó Alá un puñado de este elemento, le sopló y nació el caballo al cual le dijo: «Serás para el hombre, un manantial de felicidades y de riquezas y se ilustrará montándote".

Los demás pueblos quizá no llegaron a tal perfección, pero no descuidaron el mejoramiento de sus caballos, dada la importancia que justicieramente tenía este noble bruto. En Europa en los siglos XIII y XIV aparecen los caballos de guerra a los que se les llamó bridones o dextrarius, pues eran conducidos por los escuderos con la mano derecha y sólo se les montaba en el momento de la carga, porque el neso conjunto de las armaduras, las armas y el caballero era tal que hubiese sido imposible recorrer distancias largas. Piénsese que en ocasiones el caballo debía soportar un peso superior a los 200 kilos.

A partir del Renacimiento la equitación se fue. convirtiendo en una verdadera ciencia. El cuello del caballo dejó de ser una simple y armoniosa partíte de su cuérpo para convertirse en un brazo de palanca que lleva en su extremo un peso: la cabeza. El desplazamiento hacia arriba o hacia abajo de esta palanca basculante trae aparejado el desplazamiento del centro de gravedad hacia atrás o hacia adelante, lo que permite modificar a voluntad el equilibrio del animal. Las piernas del jinete provocan los impulsos de la montura y lo obligan a cambiar de dirección al orientarle de modo distinto las ancas.

Tras la invención de la pólvora y el empleo masivo de las armas de fuego, las cargas de caballería fueron perdiendo terreno y en consecuencia la selección se fue orientando hacia animales más livianos pero también más veloces.


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