El Comité - pág.27 - Folklore Argentino

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Qué pasa en los pueblos todos,
que a compás de sacra idea,
fulgurante centellea
y a la Patria iluminó;
y desde el más viejo anciano
al imberbe incontamina
como la expresión divina
del apóstol que murió.

No hay más aunque creerlo cueste
al que no es clarividente,
hay un algo prepotente
con doble esfuerzo inicial;
y a quien lo creyeron muerto,
y sin ninguna energía,
surge triunfante en el día
el Partido Radical.

Aquí está la muchedumbre.
Lo ve, lo siente, lo escucha,
Siempre con su eterna lucha,
siempre su clara visión.
Vivo, tronó su palabra;
muerto, nos dejó su idea;
Alem: ¡que tu nombre sea
el que salve a la Nación!

Otro poeta de auténtica raíz popular, José Betinotti, pone también su arte al servicio del eventual comité partidario, y en febrero de 1909 canta estas décimas peleadoras:

Restalle en el diapasón
de todo criollo instrumento
el preludio que es lamento
y és blasfemia y es canción;
reviente del corazón
a un tiempo el odio y el bien
y en confundido vaivén
vibre en bélica elegía
el verso de Echeverría
y el rayo de Leandro Alem.
..........................
Y hoy que en la patria se inicia
una cívica cruzada,
toca al pueblo la esforzada
salvación de la justicia;
al batir a la impudicia
en sus propias posiciones
y con las triples razones
de juez, de parte y verdugo,
quebrarle en la faz el yugo
a caciques y mandones.
..........................
Ya se oye el agudo son
de la trompa del civismo;
que demanda el patriotismo
del hijo de esta Nación,
corramos, pues, a la acción
para que al mundo conmueva
y en un grito del labio se mueva
con un viva colosal,
al Partido Radical
que a la victoria nos lleva.
..........................

El Comité

El Comité

Manifestaciones radicales en el año 1914.


El mismo Betinotti nos deja también un testimonio de "homenaje" al caudillo parroquial (en este caso a Manuel J. Aparicio, hombre fuerte de San Carlos Norte) :

San Carlos Norte quisiera
que no olvide esta versada,
en ella va condensada
toda una parroquia entera;
los lauros de una bandera
que ha tremolado en su quicio
con honor, y sin prejuicio
de afectar a los caídos
¡no hay vencedor ni vencidos
con Manuel J. Aparicio! ...

La elección se terminó
y es igual que antes sincero,
ya sea al rico o al obrero
sus puertas nunca cerró,
ni la voluntad negó
si se le pidió un servicio;
¡está de más este juicio,
porque a nadie le es extraño
que es padre de todo el año:
don Manuel J. Aparicio!...

Viene uno por protección,
ni dice de dónde viene;
ni le observa cuánto tiene
porque esa es su condición...
ya sea de la oposición
le cumple en lo más propicio
con tal que en su beneficio
esté el día de la batalla;
¡quedan pocos de la talla
de Manuel J. Aparicio! ...

En la vereda de enfrente, en las líneas del anarquismo libertario, no fue menos pujante la labor de los cantores populares. Nombres como los de Martín Castro, Luis Acosta García, Edmundo Ferreti, Andrés Cepeda, Evaristo Barrios y muchos otros, testimonian la calidad y cantidad de esta poesía opinante.

Fue Evaristo Barrios, precisamente, quien señaló con rigurosa claridad las responsabilidade del cantor:

Si ha de contrariar su fe
y acepta paciente el yugo
que impone con su mendrugo
el jefe de un comité,
y sin tener un porqué
ha de ensalzar al doctor,
sabiendo que un gran error
comete quien por él vota,
que corte pronto su nota:
QUE NO CANTE EL PAYADOR.
..........................
Si entiende por patriotismo
callar del pueblo las penas
y no romper las cadenas
que ha forjado el servilismo:
si no es por un idealismo
que haga triunfar el amor,
si no repudia el rencor
que el hombre hacia el hombre abriga,
que su canto no prosiga:
QUE NO CANTE EL PAYADOR.
..........................
.. .y sea un demoledor
de las bajas ambiciones.
POR LAS JUSTAS REBELIONES
CANTE FUERTE EL PAYADOR.

Un Nuevo Sistema Electoral

La ley 4161, sancionada el 29 de diciembre de 1902, trata de remediar este estado de atonía y corrupción cívica mediante el otorgamiento de algunas garantías básicas al electorado», entre ellas la creación de un padrón permanente y el control por parte de los partidos, aunque conserva en lo esencial la vieja práctica del sufragio público.

La Capital Federal y las provincias son divididas en un número de circunscripciones igual a la cantidad de diputados nacionales que llevan al Congreso, tomándose como base para ello las cifras del censo poblacional de 1895.

La nueva ley se aplica por primera vez en la elección de senador nacional de la´Capital del 6 de marzo de 1904 y en las que tienen lugar para diputados nacionales y electores de presidente y vice el 13 de marzo y el 10 de abril del mismo año. Precisamente en las elecciones del 13 de marzo resulta electo por la Circunscripción 4º de la Capital (la Boca) el primer diputado socialista de América: Alfredo L. Palacios.

El Comité

Alfredo Palacios, caricatura. Fray Mocho, 1913.


El nuevo sistema electoral, inspirado por Roca y por Joaquín V. González, tiene obviamente sus defensores y sus detractores. Nemesio Trejo, el hábil sainetero de Los políticos y El testamento ológrafo, los retrató en su boceto La ley electoral:

"-Güeno, hable usté, agente, que tiene autoridá y después yo le voy a retrucar a la fija.


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