Hipolito Bouchard - pág.7 - Biografías de Argentinos

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Hipólito Bouchard nació en Saint Tropez (Francia), entre 1782 y 1785. Marino y militar ilustre. Hizo la guerra del corso y comandó la arm ada argentina, obteniendo significativos triunfos contra las fuerzas realistas. Paseó nuestra bandera por todo el mundo en un viaje triunfal. Falleció en Lima, el 6 de enero de 1837.

Hipolito Bouchard. Nuevas acciones bélicas les aguardaban al término de 27 días de travesía del Pacífico norte. A la vista de la bahía de San Carlos de Monterrey resolvió el asalto del fuerte que protegía el puerto. La acción fue iniciada por la «Chacabuco», que entró en la bahía pero que no pudo ser auxiliada por «La Argentina» por la gran calma reinante y las corrientes contrarias, que la obligaron a permanecer fuera. La oscuridad había impedido a la corbeta apreciar la distancia exacta de su fondeadero con respecto al fuerte y al despuntar el día resultó que se encontraba bajo los fuegos de la artillería. Bouchard dispuso un desembarco de 200 hombres en botes al mando de uno de sus tenientes. Los fuegos del fuerte y de algunos cañones de la costa inutilizaron a la corbeta con gran pérdida de vidas, obligándola finalmente a rendirse. Los botes devolvieron a «La Argentina» escasamente a los remeros luego de frustrado el desembarco y después que hubieron dejado la infantería en la cubierta de la «Chacabuco». Esta, a pesar de haber arriado el pabellón, no había sido ocupada por los españoles por falta de medios para llegar a ella. Bouchard. en el deseo de ganar tiempo y aprovechar la oscuridad, se acercó con «La Argentina» a la «Chacabuco» y la protegió con los fuegos de su artillería superior. De este modo pudo salvar en la noche con sus embarcaciones menores a la dotación, que fue transportada a la fragata. Esa misma noche del 24 de noviembre preparó la hazaña más importante de su vida, la captura de un fuerte por tierra, con un desembarco atrevido de dos centenares de hombres, cuyas dos terceras partes estaban annados de fusiles y el resto de sables y picas.
Bouchard dirigió personalmente el ataque, rechazando una fuerza de 300 a 400 hombres de caballería que salió a su encuentro, y se apoderó del fuerte por su retaguardia, enarbolando en las murallas la bandera de las Provincias Unidas del Río de la Plata, que permaneció allí 6 días. Destruyó la fortificación, rechazó un nuevo intento de ataque realista, clavó los cañones que tanto daño habían causado a la «Chacabuco» y, reparada ésta, continuó su crucero rumbo a las costas del sur del virreinato de Nueva España y de la América Central. De camino impuso bloqueos, atacó varios puertos, dispersó fuerzas enemigas y capturó y destruyó naves. El 2 de abril de 1819 se presenta frente al puerto del Realejo, que con el de Acapulco, compartía el monopolio de la navegación realista con Asia y las costas americanas del Pacífico. Informado de la presencia de cuatro naves realistas en el puerto resuelve destruirlas o capturarlas por sorpresa mediante el ataque de dos lanchas cañoneras y dos botes, tripulados por cincuenta hombres. La pérdida de uno de los botes estorbó la ejecución del proyecto, pero, no obstante, el ataque se llevó a cabo en la noche del 4 de abril y el éxito coronó el arrojo de los marinos argentinos.


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