Francisco P. Moreno - pág.3 - Biografías de Argentinos

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Nació en Buenos Aires, el 3 1 de mayo de 1852. Sabio. Realizó investigaciones antropológicas, arqueológicas y paleontológicas en el sur argentino que le permitieron recoger numerosos testimonios científicos. Creó el Museo Antropológico y Arqueológico de Buenos Aires. Se le conoce con el nombre de perito Moreno, por haber intervenido en el conflicto de límites con Chile. Diputado y director vitalicio del Museo de Historia Natural de La Plata. Falleció en Buenos Aires, el 21 de noviembre de 1919.

El 20 de octubre de 1876 realizó su segunda visita al río Santa Cruz, remontando la corriente y recogiendo, a costa de durísimos esfuerzos, admirables conocimientos científicos.

El 14 de febrero de 1877 se hallaba frente a Castle Hill, el cerro, imponente y casi fantástico, donde descubrió un nuevo lago de maravilla, al que bautizó con el nombre de Lago Argentino, como tributo a su patria.

Dueño de un inmenso bagaje de conocimientos condensó en letras algunas de sus experiencias, desconocidas por la gran mayoría de sus Compatriotas, publicando en 1879 su libro «Viaje a la Patagonia Austral».

Con la donación al gobierno de Buenos Aires de todas sus colecciones y testimonios arqueológicos, paleontológicos, antropológicos, como fundamento, inició el 1 de agosto de 1878 la vida del nuevo Museo Antropológico y Arqueológico de Buenos Aires. En 19 de mayo de 1879, el presidente Avellaneda, y Sarmiento como ministro del Interior, designaron a Moreno jefe de la expedición que debía llegar hasta la Colonia Galesa del Chubut con el objeto de estudiar los problemas agrícolas, ganaderos, mineros y de la pesca, indagando al mismo tiempo las formas de vida de las tribus indígenas que poblaban la zona. Hallábase Moreno cumpliendo su delicada misión no lejos del lago por él descubierto, bautizado con el nombre de Lago Gutiérrez, en recuerdo fervoroso de su maestro el Dr. José María Gutiérrez, cuando fue hecho prisionero por la hueste del cacique Sayhueque. Quince días permaneció cautivo, aguardando con otros expedicionarios que el cacique decretara su múerte. Casi por milagro el cacique Sayhueque desoyó la petición de su hechicero y al fin pudieron dejar los toldos de Caleufú.

El 29 de febrero de 1880 llégan a Carmen de Patagones y el 11 de marzo regresa Moreno con sus compañeros, recibiendo en las calles de Buenos Aires el homenaje de todos cuantos conocían sus méritos.

Los duros trabajos realizados habían resentido sus energías, y amigos y familiares tuvieron que imponerle un descanso. Moreno aceptó el consejo y decidió realizar un viaje a Europa. El descanso iba a ser breve. En París se inscribió en la Universidad como un sencillo estudiante, sólo para asistir a la cátedra de antropología del sabio Pablo Broca, el mismo que diera a conocer la personalidad científica de Moreno en la Revista de Antropología de París.

La ausencia duró poco más de un año. En ese lapso su cosecha, como siempre, fue abundante. A su regreso llegó dispuesto a completar sus conocimientos con el estudio a fondo de la antropología y de la paleontología, cambiando ahora de rutas. Así, desde 1882 a 1884 recorrió varias provincias norteñas, comenzando por Córdoba, y siguiendo luego a San Luis, Mendoza y San Juan.

En 1884 fue invitado por el gobierno de la provincia de Buenos Aires para crear el Museo Provincial. No esperaba nunca la repetición de un ofrecimiento cuando la ciencia era su motivo y el Museo de La Plata es el testigo de su impaciencia. Francisco P. Moreno fue nombrado director vitalicio del mismo.


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